Blog

Artículos propios

Aquí contamos dónde estamos, hacia dónde vamos y cómo nos posicionamos. Las noticias de terceros, verificadas y con su fuente, están en Noticias.

3 de noviembre de 2026 · Equipo Innovar IN

Empezamos: por qué innovar desde dentro

Toda gran empresa tiene dentro más ideas de las que cree. El problema no es la falta de talento: es que las ideas no encuentran camino. Se quedan en conversaciones de pasillo, en correos que nadie contesta o en buzones de sugerencias que nadie abre.

Innovar IN nace para arreglar eso. La idea es sencilla de decir y exigente de hacer: que innovar desde dentro se convierta en una costumbre de la empresa, no en un gesto de una vez al año.

El camino empieza por un funnel de ideas donde cualquier persona propone y la comunidad valora. Continúa detectando a los intraemprendedores que ya existen en la organización, aunque nadie les haya puesto ese nombre. Y sigue con retos y trabajo en equipo, en remoto, para que las mejores ideas se desarrollen dentro de casa.

Esta web es el primer paso: la demo del funnel ya está abierta, con datos ficticios, y las siguientes demos (retos y trabajo en equipo) están en camino. Iremos contando aquí cada avance, sin humo.

Si tu empresa quiere verlo de cerca, la zona de Empresas ya está abierta.

Los artículos del blog los escribe el equipo de Innovar IN. Cuando un artículo lleve firma personal, lo verás indicado.

3 de noviembre de 2026 · Equipo Innovar IN

El «Facebook de las ideas»

La mejor manera de imaginar la intranet de Innovar IN no es un buzón de sugerencias, sino una red social interna donde lo que se comparte son ideas: un «Facebook de las ideas», como lo llamamos en casa —solo una metáfora, sin ninguna relación con esa empresa—. Propones, sigues propuestas, valoras, comentas y ves tendencias. Participar debe ser tan natural como usar una red social, no un trámite burocrático.

En esa red, el diseño de la plataforma permite que cada persona aparezca con un seudónimo: la idea compite por su mérito, sin que pese el cargo de quien la firma y sin el estigma de que «la idea de fulanito no salió». La autoría real quedaría guardada de forma restringida, para el reconocimiento si la idea llega lejos: identidad restringida, no anonimato. Nunca lo llamaremos anonimato, porque no lo es.

Participar es voluntario, totalmente voluntario, y abierto a todos los niveles y cargos. Proponemos a cada empresa que nadie sea penalizado por no participar; el tiempo y las condiciones se acuerdan con ella. Y aportar fuera del horario es siempre una opción, nunca una expectativa: una idea puede nacer a las 23:00, en el sofá, en el metro o en una servilleta, y por eso la experiencia está pensada también para el móvil, para captarla en el momento en que aparece.

Y una convicción de fondo: la idea que cambia una empresa puede venir de la persona menos participativa. Por eso el diseño prevé detectar perfiles para apoyarles y ayudarles a aterrizar sus aportaciones, no para crear un ranking de quién merece voz. Toda voz cuenta igual.

El objetivo es una costumbre: que proponer sea algo cotidiano y seguro, y que la empresa se lleve las sorpresas buenas de saber cuánto talento tiene dentro.

3 de noviembre de 2026 · Equipo Innovar IN

Las ideas no se valoran en likes

En una red social, la popularidad manda: lo más votado gana. En innovación interna no funciona así. Una idea puede acumular apoyos y ser inviable, y otra puede pasar desapercibida y ser la que cambia un proceso entero.

Por eso en Innovar IN los votos miden respaldo, no viabilidad. Sirven para ordenar el ruido, dar visibilidad a lo que la plantilla reclama y detectar perfiles que empujan. Pero un «me gusta» no implanta nada: la viabilidad la estudia un comité de personas, con criterio de negocio, y se comprueba con un piloto pequeño antes de escalar.

Y una regla que nos parece innegociable: ningún filtro, humano o automático, esconde una idea valiosa antes de que alguien pueda defenderla. Las ideas complejas no se descartan por complejas; se estudia qué las bloquea y qué parte se puede pilotar primero.

Y del reconocimiento, tres cosas distintas: toda persona que participa recibe respuesta y agradecimiento, siempre; cada empresa puede definir reconocimiento por aportar y colaborar, económico o no económico; y los eventuales premios ligados a resultados se acuerdan con cada empresa. Popularidad no es implantación; la comunidad abre la puerta y las personas deciden.

3 de noviembre de 2026 · Equipo Innovar IN

El 5% del tiempo: un ejemplo, no una promesa

Una forma de que la innovación sea costumbre es reservar tiempo para ella. El precedente más conocido es el «20% de tiempo» de Google, documentado desde la carta a sus inversores de 2004 (abc.xyz): un porcentaje de jornada para proyectos propios. Es un caso público verificado, y también el ejemplo que demuestra lo delicado del tema: cada empresa tiene su realidad.

Por eso en Innovar IN el tiempo de autonomía es una opción configurable, no una política. El 5% que usamos como referencia en las conversaciones es solo un ejemplo: cada empresa decide si reserva tiempo, cuánto y bajo qué reglas. 0%, 5% o 20%: lo que no hacemos es prometer un porcentaje, porque no nos corresponde.

Además, proponer ideas nunca depende de ese tiempo reservado: es voluntario y puede ocurrir dentro o fuera del horario, siempre como opción y nunca como expectativa. La plataforma está pensada para captar ideas en cualquier momento; lo que la empresa reserve de tiempo es para desarrollar las que se eligen.

La costumbre de innovar no la hace un cartel ni un porcentaje: la hacen las personas, con un cauce que las escuche.